Alaín Rene Cárdenas Irigoyen…No sé que día es hoy.
He actuado mal no conocía mi particularidad hoy conozco mi fuerza y en vez de matarme construyo mi vida.
4:23 a.m. no se por que volví a despertar espero tieso como una vara en mi cama a que la familia se despierte.
5 horas de odiosa espera en la que visualizo las distintas formas de morir, 10:a.m. Salgo a la calle tomo mi violín y lo que en la enorme soledad me invade una pieza dulce en mis manos se escucha como una obra de venganza, de odio y de rencor a esa mujer, esa desgraciada que me llenó la vida y después me despedazó.
Al principio preferí no pensar -no es nada, vi cosas que no son- pero no había mirado mal la perra miraba a otros hombres y no llegaba solo a eso, lo que provocó que transformara mi odio en paranoia.
6.00 p.m. miro como sale de un edificio y tras ella un hombre delgado, alto, usa lentes y zapatos de obra –no es posible- pensé con cualquier lagartija se revuelca.
Un día me pidió que la llevara a
Fui la deje en la alameda no supe nada de ella hasta el día siguiente. Me comentó: -él tenía intenciones conmigo y yo le dije que no- “si como no y te despediste de el con una sonrisa en tu cara mientras gritabas de placer” pensé.
No soporte mas mi locura estaba más allá del sol, de mis manos, estaba con el diablo.
Quien sabe que día del siguiente mes 4:25 a.m. me levante ésta vez sabia por que.
Esperé a que ella se levantara me dijo:-ya me voy amor- con una sonrisa hipócrita en su cara, espere unos momentos.
Después salió comencé a seguirla cruzando una calle se detuvo en un mesón a desayunar, mis intestinos crujían pero no de hambre si no de rabia, mire una taza que levanto y vino a mi mente el recuerdo de un pasado amor Clodet cuando yo tenia apenas doce años de edad, en aquel momento ella era la vida me abrió los ojos, yo solo era un niño incauto, no fue su culpa si no la mía, la sentía mi diosa, mi reina y después de amarla 8 años en secreto se fue, con su madre viajo a Francia , tiempo después me entere que hoy Clodet vive con su amor en Alemania.
Cuando ella se fue me quede solo, era mi mundo, mi inspiración y se fue.
En ese momento volví a mi presente se fue Ángela labia perdido mis ojos se inyectaron de rojo rabioso y volví a casa a esperarla.
A las 9:00 como siempre llegó le pregunté: “¿cómo te fue cielo” a lo que hipócritamente contestó: -bien pero te extrañe- si como no me extraño seguramente mientras se revolcaba en su inmundicia con que sabe que bastardo .
Tome café antes de dormir como siempre, pero ya no podía dormir, no podía quitar de mi cabeza como debió de gritar la perra al engañar nuestro amor, para mi era la vida pero para ella parecía que valía mas una copa de ron barato con cualquier bastardo.
Me levante lentamente tenía esa sensación como cuando tu corazón late rápido y cada vez más rápido y sientes presión en el pecho y la piel se eriza, sudas frío y sientes tus poros calientes. Me detuve la mire estaba ahí semidesnuda en la cama tan angelical pero en mi mente solo escuchaba el grito de la maldita perra desgraciada, no lo soportaba ya, no aguantaba tanto el engaño, la deshonra me despedazo destruyo mi vida.
Abrí su bolso revise, mire y encontré junto a su celular una tarjeta de un hombre con su teléfono y un recado que pedía que lo llamara al día siguiente. En ese momento no pensé me quede frío tome su celular , me acerque sin hacer el ruido, mi sangre gritaba su nombre con odio no sé que pasó con todo aquel amor, elle lo destruyo.
Empecé a golpearla en la cabeza estaba dormida creo que no sufrió al morir, paso del sueño de la vida a el sueño de la vida eterna, yo lloraba pero disfrutaba mientras tenía mi venganza, miraba como su sangre corría, esa sangre sucia de sus actos que me despedazaron.
Caí rendido dormí en la sala imaginando que aquello no había pasado, pero no estaba conforme pensé en vengarme de uno por uno de los hombres con que se revolcó.
El primero por el que fui era el obrerito supongo que el no pensó que me enteraría seguramente pensó: -es un tipo tonto y su mujer ha estado con tantos - yo podía imaginar su risa cada vez que me veía con ella con mi cara de idiota engañado y ese odio me daba más fuerza para seguir.
Lo encontré en lo que sabía yo era su rutina diaria, en una esquina me le acerque y le dije: -hola esperas a alguien- y el infeliz seguía burlándose, me ignoro y siguió su camino como si jamás le hubiera dicho algo. Le insistí “eeaahhh perro te estoy hablando” siguió sin contestar, saque una cuerda y un cristal que encontré tirado en mi casa era de la ventana que accidentalmente por odio rompí.
Me acerque al tipo y le clave el cristal en el estómago, goce cada centímetro que estaba poco a poco anunciándole mi presentación amistosa.
Pensé “antes de morir le quitare lo que ella tanto buscaba” abrí sus pantalones y quede desconcertado alguien se me había adelantado, empecé a revisar su billetera, solo un as monedas, ninguna credencial solo un viejo recorte de periódico que decía como titular: “Incendio en la torre del sol solo sobrevivió un hombre” “salio medio vivo.”
El tipo tuvo suerte sobrevivió al accidente pero no por completo, y la poca vida que tenía se la quite.
Fui por el siguiente. Me daba rabia no saber de todos con la que la maldita puta se había enredado así que fui por el último, saque la tarjeta que había encontrado en su bolso.
Esta vez la desgraciada busco un tipo adinerado, un doctor no se que, el pronunciar su nombre me provocaba vomitar, fui al lugar en donde trabajaba este tipo, el doctor estaba con una paciente, la recepcionista me pregunto: -viene por primera vez – a lo que conteste: -y será la última – parece que se molesto y tomó un sorbo de no se que en un entupido vaso navideño, salio por un momento yo andaba de entrometido, claro a estas alturas eso era lo de menos.
Mire hojas de resultados una persona con una operación por venir, otra que le realizarían un transplante y cuando mire la siguiente me quede frío estaba embarazada, mi Ángela estaba embarazada.
Salí de ahí desconcertado no sabía que hacer me perdí por horas, la tarde llegó y yo no entendía, mire un edificio en su torre decía 4:23 p.m. no se en que día estaba mire a un hombre tirado en la calle me acerque le quite su abrigo para verlo bien, me di cuenta que traía una botella de vino barato pero concentrado mi cuerpo no estaba acostumbrado y con un solo sorbo me perdí aún más.
Cuando desperté estaba en un hospital con el cuerpo inmóvil y adolorido no sabía que había pasado escuche a las enfermeras que hablaban: -corrió con suerte mira que subir a un edificio tan alto saltar y caer sobre un balcón y que este vivo es una suerte.
Lo había perdido todo estaba en el cielo y me fui al infierno “pobre de mi” y sopor mi estado si no por que yo busque el pudrirme.
No importa en cuanto recupere la movilidad de mi brazo me cortare la garganta.

anonimo dijo
pienso que es una obra maravillosa pero que ademas es muy guapo eintelijente que es de sobra citar algu comentario de el para poder describir su sobresaliente carisma
13 Marzo 2007 | 02:09 PM